sábado, 19 de marzo de 2011

María Dhialma Tiberti



Andar...


Tengo ansias de andar.
De encontrar en algún sitio
el nombre exacto
de la vida.
Dejar atrás los seis círculos
que me atan
a los troncos yertos,
y detener la mirada
sobre un horizonte
de nuevos ríos.
Hallar la luz
que no da sombra
y las mil facetas
de un canto sonoro.
Tengo ansias de andar
y de andar, hasta dar con el fin
de este cielo recto.



Y la nostalgia

Y a veces la nostalgia desnuda los dedos
sobre cada cosa. Y pienso en voces, en gestos lejanos,
insustituibles y profundos.
Tu mirada donde resbala el color del musgo
hacia la última vertiente del otoño,
allí donde florecen los pájaros heridos
y las gotas de luz y los silencios.

Es tan fácil pensar en tonos distantes
cuando golpean en la ventana
los ángeles de lluvia
y la sombra se estira blandamente inclinada
dibujando mapas antiguos e inciertos.

La nostalgia tiene el talle fino y las manos azules.
Aprieta las cosas, los aromas;
se quiebra en pimpollos salados;
se prende fugaz a los objetos, al aire;
crece en la luz, se desmaya en una
casi sonrisa.

Pienso en tiempo de trigos,
en tiempo de ausencias, de lloviznas.
En perfiles nítidos, metálicos, inconfundibles
entre las multitudes,
encendiéndose de pronto, como lámparas.
Es tan sencillo constuir nombres
cuando la tarde
se absorbe en sí misma en las violetas
y después y después.

Nostálgica.
Cuando se está solo sin soledad
oyendo rumores imprecisos que nacen en la distancia
y buscan su sitio en el mapa de sombras.
*
Y después aun.
Cuando las sonrisas inician sus viajes
en derredor de los retratos,
y las palabras vuelven, tangibles,
en voces tangibles y absurdas.
Y en las noches, llenas de ángeles mojados
y de ríos lejanos que sollozan
entre juncos perdidos.

Ah, después todavía.
-Porque es tan fácil pensar en lo imposible
mientras se humedece el hálito de musgo en tu mirada
y ahora realmente, quién sabe dónde aletea,
entre qué pájaros.
Y a veces la nostalgia esparce sus cabellos
junto a mis labios
y se arrodilla sobre los espejos, temblando.

Y entonces pienso en voces, en gestos,
precisos, definitivos en luz del otoño;
otoño en territorio de llanto.

Cuando abril resbalaba lentamente
y en tus ojos cerrados se construía un mundo
y después, todavía después;
cuando pusiste el amor en agua
para que no se marchitara.
Ah, nostálgica;
y ahora que para iluminar un rostro
necesito de las lágrimas.

María Dhialma Tiberti: nació en La Plata, Buenos Aires, Argentina el 25 de octubre de 1928. Estudió Letras e Historia en la universidad local, estuvo a cargo de la colección Ediciones del Bosque. Como escritora recibió innumerables menciones honoríficas y premios literarios.

AOC.®.2011

viernes, 14 de mayo de 2010

LLUVIA





Los niños continúan jugando
con las manchas de un cielo
que una vez fue blanco
donde las goteras del tiempo
fueron dibujando en silenciosas noches
castillos, árboles y ángeles
La tierra va absorbiendo sus pecados
lentamente en cada gota de lluvia
para luego tapizarse de flores colores y movimientos
solo para obtener los favores del sol.

A.O.C. © 2010




Gráfica: Yacer Yerka

miércoles, 6 de enero de 2010

Wislawa Szymborska




Normalmente junto los diarios que más me interesan y los ordeño, saco algunos artículos, nombres fechas, recetas, ideas, fotografías o gráfica que en general recorto y luego pego en mi libreta de rabias, tengo de varios tipos: de poesía con ilustraciones, de poesía y apuntes al respecto y de rabias, rabia pura, de esa que se incrusta desde la lactancia, para mi gusto es deliciosa, es como un motor fuera de borda con varios caballos de fuerza, lo único malo de ésta es que esa turbulencia da una visión un poco borrosa de las cosas y algunas, o muchas de ellas, se desperfilan y pierden objetivo.
Todo ésto es sólo para explicar que un día, en este ajetreo me encontré con esta señora que escribe poesía y me gustaron mucho estos poemas:

Posibilidades

Prefiero el cine.
Prefiero los gatos.
Prefiero los robles a orillas del Warta.
Prefiero Dickens a Dostoievski.
Prefiero que me guste la gente
a amar a la humanidad.
Prefiero tener a la mano hilo y aguja.
Prefiero no afirmar
que la razón es la culpable de todo.
Prefiero las excepciones.
Prefiero salir antes.
Prefiero hablar de otra cosa con los médicos.
Prefiero las viejas ilustraciones a rayas.
Prefiero lo ridículo de escribir poemas
a lo ridículo de no escribirlos.
Prefiero en el amor los aniversarios no exactos
que se celebran todos los días.
Prefiero a los moralistas
que no me prometen nada.
Prefiero la bondad astuta que la demasiado crédula.
Prefiero la tierra vestida de civil.
Prefiero los países conquistados a los conquistadores.
Prefiero tener reservas.
Prefiero el infierno del caos al infierno del orden.
Prefiero los cuentos de Grimm a las primeras planas del periódico.
Prefiero las hojas sin flores a la flor sin hojas.
Prefiero los perros con la cola sin cortar.
Prefiero los ojos claros porque los tengo oscuros.
Prefiero los cajones.
Prefiero muchas cosas que aquí no he mencionado
a muchas otras tampoco mencionadas.
Prefiero el cero solo
al que hace cola en una cifra.
Prefiero el tiempo insectil al estelar.
Prefiero tocar madera.
Prefiero no preguntar cuánto me queda y cuándo.
Prefiero tomar en cuenta incluso la posibilidad
de que el ser tiene su razón.

De "Gente en el puente" 1986
Versión de Gerardo Beltrán

Nada sucede dos veces...

Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.

Ayer mientras que tu nombre
en voz alta pronunciaban
sentí como si una rosa
cayera por la ventana.

Ahora que estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Como una flor o una piedra?

Dime por qué, mala hora,
con miedo inútil te mezclas.
Eres y por eso pasas.
Pasas, por eso eres bella.

Medio abrazados, sonrientes,
buscaremos la cordura,
aun siendo tan diferentes
cual dos gotas de agua pura.

De "Llamando al Yeti" 1957
Versión de Gerardo Beltrán

Del montón

Soy la que soy,
casualidad inconcebible
como todas las casualidades.
Otros antepasados
podrían haber sido los míos
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol.
En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.
Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.
Cada uno, como hecho a medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.
Yo tampoco he elegido,
pero no me quejo.
Pude haber sido alguien
mucho menos personal.
Parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,
partícula del paisaje sacudido por el viento.
Alguien mucho menos feliz
criado para un abrigo de pieles
o para una mesa navideña,
algo que se mueve bajo un cristal de microscopio.
Árbol clavado en la tierra,
al que se aproxima un incendio.
Hierba arrollada
por el correr de incomprensibles sucesos.
Un tipo de mala estrella
que para algunos brilla.
¿Y si despertara miedo en la gente,
o solo asco,
o sólo compasión?
¿Y si hubiera nacido no en la tribu debida
y se cerraran ante mí los caminos?
El destino hasta ahora ,
ha sido benévolo conmigo.
Pudo no haberme sido dado
recordar buenos momentos.
Se me pudo haber privado
de la tendencia a comparar.
Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien totalmente diferente.


Wislawa Szymborska

Ella es poeta y ensayista polaca nacida en Kórnik, Poznan, en 1923.
Vive en Cracovia desde que su familia se trasladó allí en 1931. Estudió Literatura Polaca y Sociología en la Universidad Jagiellonian, dedicándose desde entonces al ejercicio literario.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Algunas mujeres que escriben poesia




María Elena Cruz Varela
(Colón, Cuba, 1953). Periodista, poeta y novelista cubana. Líder del grupo disidente cubano Criterio Alternativo. Condenada por el régimen de Fidel Castro, después de un juicio sumarísimo, a dos años de cárcel. Después de sufrir prisión y torturas, fue liberada. Abandonó Cuba y vivió un tiempo en España, antes de trasladarse a Estados Unidos. Ahora ha vuelto a España para vivir en Madrid.

de: POEMA DEL HONDERO

Estoy lanzando piedras contra la oreja sorda.
Cambiante de ambos mundos.
Esto es la soledad y sus crepitaciones.
Estoy haciendo señas junto al tonto paciente
que yace en la colina y con la pobre loca
que remienda sus cuitas en un banco del parque.
Por sus dedos conclusos. De tejedora rota.
Destilan los retazos. La crónica final del abandono.
Le digo que me espere.
No es tiempo de morir a la sombra
marchita de los álamos.
Estoy lanzando piedras contra la oreja sorda.
Sangrante de este mundo.
Este mundo convexo que muestra sus espaldas.
Se extraviaron los planos
que ayuden a escapar del Laberinto.
Estoy lanzando piedras: soy la loca del parque.
Soy el tonto decrépito que yace en la colina.
Soy la canción fatal de Eleanor Rigby. Y soy la antología
de los que mueren solos. Sin traspasar el túnel.
Sigo lanzando piedras. Estoy cansada y sigo.
La loca muestra impúdica
la mueca desdentada de su hastío.
Vira al revés su bolso. Esparce pieza a pieza
su manojo de olvidos.
Le digo que me espere: no es tiempo de morir
a la sombra marchita de los álamos.
No resisto esta paz de abrevadero. Ni la culpa redonda
pendiente del manzano. Ni la flecha buscando
centro en mi cabeza.
Estoy lanzando piedras. Quizás encuentren eco.
O las devore el fondo.





Rosabetty Muñoz (CHILE,1960) Profesora de Castellano, ha ejercido labores de docencia en distintos establecimientos educacionales de Chiloé y participado activamente del desarrollo cultural del sur de Chile.

La Sombra de la Hija

La sombra de la hija va cosida al costado
y murmura que nadie se muere la víspera.
Su ácida compañía es oleaje
en el mar espeso y opalino de la sangre.
Repite también que es falta grave
no dedicarse al amado, abandonarlo
en su ser finito, su pobrecito efímero.
Esta sombra pide ser sorbida
fusionada en mí. Ser amada de veras.
Le parece mezquino este gesto mío
de alargar la mano
y arreglarle un mechón
que cae sobre sus ojos.



Juana Bignozzi(Argentina,1937) Es una de las poetas esenciales del panorama argentino contemporáneo. Entre los galardones obtenidos se destacan el Premio Municipal de Poesía en el año 2000 y el Premio Konex por el quinquenio 1999-2003.

De
"Mujer de cierto orden" 1967

DOMINGO A LA TARDE

Cuando se sientan frente a frente
amores imposibles, quincallería amistosa,
tipos que se atrevieron y esa mujer intensa
que lleva augurios a felicidades que nunca entenderá,
la buena gente desecha las malas palabras,
la buena gente dice todos tienen posibilidades en la vida,
sienten crecer su amor por esa mujer intensa,
tan sola, que vivirá siempre detrás de una ventana
y todo lo que le ofrecen está demasiado azucarado.




domingo, 8 de noviembre de 2009

Huanchu Daoren





Retorno a los Orígenes
Huanchu Daoren

En tiempos de orden se debe ser preciso; en tiempos turbulentos se debe ser flexible

Escrito a finales del Siglo XVIII por Huanchu Daoren, es la expresión de toda una vida llena de experiencia y sabiduría. Todas éstas reflexiones son el fruto de una vida como funcionario estatal, de su formación con las enseñanzas éticas de Confucio y su retiro del mundo a los sesenta años para dedicarse al aprendizaje del Taoísmo. Este texto, que en esta página está resumido, es un camino práctico de vida que le permitirá adentrarse en lo mas íntimo de la naturaleza humana.

Entrada la noche, cuando todo el mundo descansa, siéntate en soledad y observa dentro de tu mente; percibirás entonces cómo desaparece la ilusión y aparece la realidad. En cada una de estas ocasiones ganas un vasto sentimiento de lo que es posible. Una vez que has percibido cómo aparece la realidad, pero que es dificil escapar a la ilusión, te vuelves también más humilde.

Existe un verdadero Buda en la vida de familia; existe un Tao real en las actividades de cada día. Vivir con sinceridad y armonía, y promover la comunicación con un comportamiento alegre y palabras amistosas, es más elevado que la práctica formal de la meditación.

Las personas que son compulsivamente activas son inestables, mientras que las adictas a la quietud son indiferentes. Se debe tener un espíritu vivo en medio de la tranquilidad; ésta es la manera de ser de las personas iluminadas.

No seas muy severo en criticar los defectos de la gente; considera hasta qué punto pueden aguantar.No seas demasiado altanero al disfrutar de la virtud, de manera que los demás puedan practicarla.

Una oruga en la basura es algo sucio, pero se transforma en una cigarra que sorbe rocío en la brisa otoñal. Las plantas enterradas no tienen prestancia, pero se transforman en brillo incendiado a la luz de la luna estival. Así, sabemos que la pureza surge de la impureza, y que la luz nace de la oscuridad.

Si piensas en la comida con el estómago lleno, no te preocuparás del sabor Si piensas en la sensualidad después de hacer el amor, descubres que no te interesa el sexo. Por ello, si la gente reflexionase sobre el arrepentimiento que sienten después para prevenir la locura del momento, mantendría una actitud estable y no caería en el error.

Cuando te halles en una posición de importancia, no pierdas la actitud de retiro rural. Cuando te encuentres de retiro en el campo, mantén los asuntos de estado en la mente. No se necesita por fuerza buscar el éxito en el mundo. No busques la gratitud de los demás; es un beneficio no estar resentido.

Quienes hayan llegado a un callejón sin salida, han de examinar sus intenciones originales; quienes hayan triunfado han de observar a dónde se dirigen.

Los deseos no dañan tanto la mente como la dañan las opiniones. Los sentidos no estorban tanto la iluminación como la estorba el intelecto. Volubles son los sentimientos; el mundo está lleno de azares. Cuando te halles en una situación sin salida, has de saber cómo retroceder. Cuando las cosas van suavemente, esfuérzate por permanecer respetuoso.

Para conquistar a los demonios, conquista primero tu mente. Cuando la mente ha sido dominada, los demonios se alejan obedientes. Para controlar a los malhechores, controla primero tu propio estado de humor. Cuando tu estado de humor es equilibrado, los canallas no pueden hacerte ningún mal.

En asuntos del deseo, no te precipites en implicarte porque sea fácil; una vez que te has implicado, te hundirás profundamente. En asuntos de principio, no retrocedas por miedo a la dificultad; una vez que desciendes hacia atrás, pierdes por completo tus cimientos.

Al establecerte en la sociedad, si no tienes nobleza de carácter, será como cepillarte la ropa en medio del polvo o lavarte los pies en medio del barro. ¿Cómo podrías ser libre? En tus tratos con el mundo, si no eres respetuoso, serás como una polilla volando pegada a la llama o un carnero embistiendo un cercado. ¿Cómo podrías estar en paz?





Ilustración Emil Nolde

sábado, 24 de octubre de 2009

Lilith (copia)


Lilith es una figura llegendaria del folclore judío, de origen mesopotámico. Se la considera la primera esposa de Adán, anterior a Eva. Abandonó el Edén por propia iniciativa y se instaló junto al Mar Rojo, uniéndose allí con Asmodeo, que sería su amante, y con otros demonios. Más tarde, se convirtió en una demonesa que rapta a los niños en sus cunas por la noche y se une a los hombres como un súcubo, engendrando hijos (los lilim) con el semen que los varones derraman involuntariamente cuando están durmiendo. Se la representa con el aspecto de una mujer muy hermosa, con el pelo largo y rizado, generalmente pelirroja, y a veces alada.

La única mención en la Biblia de dicha criatura aparece en Isaías 34:14:פגשו ציים את־איים ושעיר על־רעהו יקרא אך־שם הרגיעה לילית ומצאה לה מנוח׃. En la Biblia de Jerusalén el pasaje se traduce como: «Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al otro; también allí reposará Lilit y en él encontrará descanso». En la Vulgata לילית se tradujo por Lamia, equivalencia que se conserva en algunas traducciones modernas, como la de Nácar-
Colunga: «Y las bestias monteses se encontrarán con los gatos cervales, y el peludo gritará a su compañero: la lamia también tendrá allí asiento, y hallará para sí reposo». Otras versiones, en fin, traducen el término como ‘criatura nocturna’ , ‘lechuza’ o ‘monstruo nocturno’. Al tratarse de un término que aparece testimoniado en una sola ocasión (hápax legómenon), no resulta posible saber con certeza si para el autor del texto לילית era un nombre propio o común, y en este último caso, si se trataba de una criatura sobrenatural o de una rapaz nocturna.

A partir de esta narración, a Lilith se le ha considerado pues la reina de los súcubos, por alinearse en el bando enemigo de Dios al marcharse del Paraíso. Y de ahí se ha pasado a suponerla una perversa ninfómana, que seduce a los hombres con maestría para estrangularlos después.Algunas tradiciones cuentan que entre el cabello de Lilith se encuentran, enredados, los corazones de los jóvenes que sucumbieron a su hechizo. Esa condición diabólica de Lilith le ha llevado a ser también la Reina de los Vampiros: no sólo mantiene relaciones sexuales con hombres a los que después asesina, sino que también se alimenta de su sangre. Es en esa encarnación donde Lilith se asimila a diferentes divinidades y monstruos femeninos presentes en la mitología clásica: Lamia, Empusa y las lamias, hijas de Hécate, diosa de la brujería; las harpías y las estriges, también macabras visitantes nocturnas; las harpías, ayudantes de las erinias o furias; las moiras o parcas, las grayas y las gorgonas, siniestras ancianas habitantes de los infiernos. En todas estas figuras se repiten las alusiones a muerte de hombres y niños.

Tomado de: http://flordelmalrosanegra.blogspot.com

Jeroglíficos Egipcios


El Antiguo Imperio egipcio creó códigos que dejaron insertos en las paredes de sus monumentos. Estos símbolos los tomaban de la realidad y lo que describen les servía para representar el propio objeto y la palabra que contenía su nombre, aunque signifiquen cosas distintas. Los egipcios, con esta simbología, escribían nombres propios o ideas que no tenían representación gráfica por sí mismos.

Veamos algunos:

escarabajoEl escarabajo estercolero era para los egipcios la representación del dios Sol. El mismo escarabajo que moldea en forma de pelota los excrementos, que luego utiliza para poner sus huevos. Se apunta que el hecho de sacar su progenie del interior de esa bola, venía a significar para los egipcios, precisamente, esa idea de vida cíclica, civilización proclive a interpretaciones simbólicas. El escarabajo era empleado como un amuleto apreciadísimo.


La Momomiamia Este jeroglífico comenzó a aparecer a partir de la dinastía XII, 2000 años antes de Cristo, aunque los expertos aseguran que los egipcios practicaron la momificación desde tiempo antes. Lo que pretendían era preservar el cuerpo para que el alma sobreviviera. Lo que seguro conseguían era retardar, de forma artificial, la descomposición de los cuerpos muertos. Este rito funerario-religioso se comenzó a realizar hace unos 6000 años. Como práctica se extendió a otras culturas como la persa, la judía o la escita. Se calcula que más de 700 millones de cuerpos fueron embalsamados por la civilización egipcia.


Este símboloojo es el “Ojo de Horus”, el dios halcón, que quedó simbolizado como un ojo humano. Este símbolo obedece a una leyenda que contaba cómo Seth y Horus –ambos se disputaban el trono de Egipto– lucharon hasta que Seth le arrancó el ojo a Horus. Al parecer, Horus,había asesinado al padre de Seth, que era Osiris. La leyenda también cuenta cómo Thot, patrón de las Ciencias y de la escritura, consiguió sanar completamente el ojo.Partiendo de este mito, lo que se pretende explicar a través del símbolo es la recuperación, la renovación.De ahí que, como el escarabajo, se utilizara ampliamente por la civilización egipcia como amuleto o elemento decorativo para sarcófagos, incluso para decorar elementos personales como las vajillas que utilizaban.


El falo, como no podía ser de otra forma, describía la virilidad. Siempre lo reprefalosentaban erecto y siempre circuncidado.



Fuente: Actually Notes (http://www.actuallynotes.com)

domingo, 20 de septiembre de 2009

GUACOLDA


Heroína de Arauco, compañera del caudillo Lautaro. Para algunos historiadores Guacolda no sería más que un mito, un personaje literario creado por Alonso de Ercilla en su poema “La Araucana”. Otros cronistas coloniales, en cambio, no ponen en duda su existencia y explican su nombre a partir del mapuche Wa-koli (Guacolda) que significa maíz o choclo colorado. Se deduce, por ello, que habrìa sido de cabellera rubia.

Para los españoles, se llamaba Teresa y era mujer muy hermosa. Se unió a Lautaro cuando éste tomó la ciudad de Concepción.

Fray Diego de Ocaña, la religiosa Imelda Cano, el padre Rosales y, posteriormente, Vicuña Mackenna coinciden en describirla a Guacolda como una mujer muy bella, a quién sedujo el valor y el talento de Lautaro y decidió seguirlo con lealtad y coraje.

Las crónicas también señalan que ella y Lautaro sirvieron en casas de españoles. Se dice que Lautaro sirvió al mismo Valdivia, y que Guacolda se había criado en la casa de Pedro de Villagra.

Si bien los mapuches tenían un miedo supersticioso a los españoles, les atemorizaba tanto su presencia hasta considerarlos algo así como dioses malignos, se puede inferir que ni Guacolda ni Lautaro les temían.

Ellos habían vivido en sus casas, los habían visto enfermos, dormidos, quizás borrachos. Habían limpiado sus armas, los habían visto comer, llorar y reírse. No, para ellos no eran dioses. Desde pequeños ambos habían comprobando que eran humanos, hombres de tierra como ellos y, por lo tanto, podían ser derrotados.

Cuando Lautaro dio por terminado su aprendizaje, y partió a unirse a la sublevación de su pueblo, Guacolda se le unió, y ya no se separaron más. Lo acompañó en la toma de Concepción, en la batalla en las márgenes del Mataquito y en el asalto a Santiago.

También mueren juntos, durante la noche, en una emboscada que les tendió Villagra.

Alonso de Ercilla y Zúñiga y Pedro Mariño de Lobera cuentan en sus respectivas Araucana e Historia de Chile que Guacolda predijo a Lautaro el desastre y la muerte en vísperas de la batalla de Chilipirco (batalla de Peteroa, en 1557) donde ambos murieron.


He aquí pincelazos de un cuadro imaginario, hecho para contar la historia mítica de Guacolda y Lautaro ...

domingo, 9 de agosto de 2009

Marilyn Monroe por Arthur Miller



En las memorias de Arthur Miller hay unas páginas muy bellas en donde él dice que Marilyn le recordaba a esos caudillos que describía León Tolstoi en "La guerra y la paz", esos hombres que, en virtud de un extraño acuerdo general, y sin que nadie sepa exactamente por qué, adquieren poder sobre los demás y acaban medio creyendo y medio desconfiando de que ello sea expresión de su autentica naturaleza.
"Un día - escribe Miller - sería semejante a la perturbada infeliz del poema de Rilke que se acerca a la ventana de su aposento, observa el patio y ve un árbol inmenso que ha mirado ya cien veces: "Und plotzlich ist alles gut"
Y ya todo lo que vendría sólo habría de ser, para ella, una bendición un descanso. De la telaraña inmensa y firme, tan llena de luz, que alguien, la desgracia o la muerte misma quizás, había tejido sobre su cabeza, terminando por envolverla, ya no quedaba nada, sino una rosa roja final, o algo así.

El sueño de Marilyn no era sueño, sino la palpitación de una criatura agotada que lucha con algún demonio. ¿Como se llamaba? Sólo parecía ver que los demás la habían castigado y traicionado, como si se limitase a ser una simple espectadora de su propia vida. Pero al igual que las demás personas, era también la protagonista, ¿y como, si no? Yo sospechaba que lo sabía, pero no se atrevía a admitirlo ante mí. De aquí que le resultase tan inútil en aquellos instantes, un estorbo en el mejor de los casos. Lo irónico era que me había aferrado a la idea de que se trataba de una inocente perseguida por que no podía admitir su anterior situación existencial, porque deseaba salvarla de ella en vez de aceptarla como suya propia. Había rechazado los horrores que había padecido, negando el influjo de éstos, pero era ella misma la que se consideraba rechazada. Sólo un sublime acto de gracia podía superar la situación. Y no lo había. Lo único que le restaba era seguir proclamando su inocencia, una inocencia en la que, en el fondo de su corazón, ella no creía. La inocencia mata.
... ya que siempre quería vivir al máximo; sólo en el vértigo continuo de la demasía había seguridad, o por lo menos desmemoria, en en cuanto remitía el exceso se revolvía con crueldad contra sí misma, la inútil e insignificante, la hez de la tierra, sin poder dormir a causa de la propia infamia, dando comienzo así, noche tras noche, a la dosificación de pastillas y de pequeños suicidios. Gracias a ellos, sin embargo, recuperaba alguna esperanza, semejante al pez que asciende desde los negros abismos y al llegar a la superficie quiere volar hacia el sol y se desploma otra vez en el agua. Es posible que en estas recuperaciones - si se conocía su tristeza - radicara su gloria"

jueves, 16 de julio de 2009

Emily Dickinson

Emily Dickinson

Poeta norteamericana nacida en Amherst, Massachusetts
en 1830.
Hija y nieta de prominentes figuras políticas e intelectuales, fue educada en un ambiente puritano y estricto que la convirtió en una persona solitaria y nostálgica. Durante su vida rara vez salió de casa y sus amistades fueron escasas; sin embargo, entre las pocas personas que frecuentó, tuvo especial aprecio por el Reverendo Charles Wadsworth, quien tuvo un impacto enorme sobre sus pensamientos y su poesía. Admiró también a los poetas Robert y Elizabeth Barrett Browning, así como a John Keats.
Aunque su producción poética fue muy amplia, sólo fue editada en 1890 después de su muerte, ocurrida en el año de 1886 en la ciudad de Amherst.

A UNA CASA DE ROSA
a una casa de rosa no te acerques
demasiado, que estragos de una brisa
o el rocío inundándola -una gota-
abatirán su muro, amedrentado.

Y atar no intentes a la mariposa,
ni escalar setos del arrobamiento.
Hallar descanso en lo inseguro
está en el mismo ser de la alegría.

BUENO ES SOÑAR
Bueno es soñar. Despertar es mejor
si se despierta en la mañana.
Si despertamos a la media noche,
es mejor soñar con el alba.

Más dulce el figurado petirrojo
que nunca alegró el árbol,
que enfrentarse a la solidez de un alba
que no conduce a día alguno.

Versión de José Manuel Arango

EN MI FLOR ME HE ESCONDIDO
En mi flor me he escondido
para que, si en el pecho me llevases,
sin sospecharlo tú también allí estuviera...
Y sabrán lo demás sólo los ángeles.

En mi flor me he escondido
para que, al deslizarme de tu vaso,
tú, sin saberlo, sientas
casi la soledad que te he dejado.

Versión de L.S.